Según Rabelais el trombón ya existía en tiempos de los Hebreos. En la marcha hacia la Tierra Prometida, el ejército de Josué debió contar ya con ellos y podemos presumir que este instrumento tuvo su parte de gloria en el derrumbe de las murallas de Jericó. El trombón formaba parte de la "Tubae" de los Romanos y se le designaba con el nombre latín de "Buccina". En aquella época era un tubo recto, o semicircular, (de ahí su nombre genérico de "Tubae") y las únicas analogías con el actual trombón se refieren al registro y al timbre. Sólo disponía de un sonido fundamental y según las leyes de la resonancia, de ocho o nueve armonías engendradas por esta fundamental. Más tarde, cuando el progreso de la industria instrumental lo permitió, los tubos fueron doblados en diferentes formas, probablemente para facilitar el manejo del...